En
honor a Don Atahualpa
Nuestras
sugerencias (remarco: sugerencias) siempre apuntaron
a “vender muchas veces el mismo stock”.
A causa de esto hemos recibido muchas preguntas, también
elogios y algunas críticas. En la presente
nota vamos a ampliar el concepto de “rotación”,
más precisamente, velocidad en la rotación.
La idea es ratificar y profundizar el concepto. No
pensamos en aclarar lo dicho en la nota anterior,
ya que, así nos decía Don Atahualpa
Yupanqui: “No aclare que oscurece”.
Surtido
y stock
Primeramente, conviene hacer una diferencia entre
dos conceptos: surtido y stock. Una cosa es una cosa,
otra cosa es otra cosa. Según muchos autores,
el “surtido” se define como el conjunto
de productos que usted ofrece al público. Ese
conjunto constituye el posicionamiento estratégico
de su establecimiento. Para bajar a un ejemplo: Usted
puede trabajar productos para celíacos y eso
conforma una parte del surtido. Por otro lado y simultáneamente,
digamos que usted mantenga un stock semanal de 6 panes.
Ese es el stock. Aquí la cosa resulta muy evidente,
que al leer esta nota, allá en la dietética
El Molinillo (de Castelar), podrán incluso
decir: “chocolatín por la noticia”
(el Molinillo vende buen chocolate). Pero, eso que
parece tan obvio, no está bien digerido por
mucha gente que está en el negocio. Por lo
tanto, no confundir “surtido con stock”.
Son conceptos diferentes y que se complementan.
El surtido es una cuestión de estrategia, de
clientela a satisfacer y el stock es una táctica,
está en función de la demanda y de la
caja, es decir, de su política financiera.
Estructura
del surtido
Por lo general, y como práctica de merchandising,
el surtido se divide en seis niveles claramente diferenciados
y que son: •
departamentos
• secciones
• categorías
• familias
• subfamilias
• referencias ¿Parece complicado? No lo es. Hay mucho estudio,
mucha estadística sobre el asunto y vamos a
trabajar con algunos ejemplos. Considerando que la
dietética es un comercio de pequeña
dimensión, vamos a pasar de largo por el “departamento”,
es decir, lo salteamos y aterrizamos directamente
en las secciones. Comencemos con una pregunta: ¿Cuántas
secciones existen en una dietética?
La respuesta puede ser: panificados, lácteos,
cereales, perfumería, herboristería,
especias, suplementos dietarios.
Aquí, al hablar de secciones, estamos hablando
de los grandes grupos existentes en una casa comercial.
Usted podrá trabajar algunas secciones y no
trabajar las otras.
Bajando
a tierra
Sección: lácteos
Categorías: leche, yogur, queso y etc.
Familias: leche de vaca, leche de cabra, leche de
soja.
Subfamilias: leche en saché, leche en polvo,
leche descremada, leche chocolatada.
Otro caso
Sección: panificados
Categorías: pan, galletitas, budines, tostadas
Familias: galletitas marineras, galletas de arroz,
galletas de salvado
Subfamilias: galletas de arroz dulces, saladas, sin
sal
Dos
características del surtido
Todo surtido tiene dos características fundamentales:
anchura y profundidad.
Atención, porque sobre esos dos factores vamos
a construir la operación comercial y generar
la rentabilidad del surtido, rentabilidad como un
arma estratégica de nuestro negocio.
Anchura: corresponde al número de familias
diferentes.
Profundidad: corresponde al número de productos
diferentes dentro de una familia.
Velocidad de rotación del surtido
Aquí, señoras y señores, entra
un tema crucial: cuanto mayor sea el número
de productos diferentes dentro de una familia, tanto
más lenta será la rotación.
Por otro lado, cuanto menor sea el número de
productos diferentes dentro de una familia, tanto
más rápida será la rotación.
¿Quieren un ejemplo?
Un ejemplo concreto lo tenemos con las tisanas. Todos
coincidimos que, al trabajar con una línea
de tisanas, la venta se hace con determinada velocidad,
que puede variar de una zona para otra. Pero, caso
agreguemos una segunda línea de tisanas, la
rotación se hace más lenta. Aquí
viene el manejo del surtido con el propósito
de vender muchas veces el mismo stock y reponer y
vender y reponer. Mercadería parada no genera
rentabilidad. Ese mismo criterio se puede aplicar
a muchas líneas de productos: mermeladas, suplementos
dietarios, tostadas.
En la próxima nota vamos a desarrollar el asunto
del lineal, de la rentabilización por metro
cuadrado (rentabilización de la superficie).
Saludos y atentos porque se aproxima el nuevo año.
Porque, si no es nuevo ¿a qué viene?
Helio
Perotto
helioperotto@gurfi.com.ar
|