En
Occidente hacen el amor como en una pelea... Sobre
la mesa de la cocina...
Eso es para ellos lo que es bueno. Eso es lo que
llaman Amor. No hay espera. No hay casi caricias.
No se respeta el ritual. No hay Juego Sagrado. No
hay Humor, que está tan cerca del Amor...
Y entonces todo acaba rápidamente y viene
la tristeza y la depresión.
El
líquido seminal es lo que urge por salir
y rápidamente el deseo desaparece. Triunfa
el Impulso de la Reproducción por sobre una
actitud más contemplativa del goce.
Así
el hombre pierde la energía sexual ya desde
joven y la mujer guarda una actitud recelosa ante
el sexo.
No hay que apurar la salida de las materias sexuales.
Los líquidos sexuales son energía
pura, lo que los científicos hoy llaman Genoma
Humano. Son un trozo de materia-energía vibrante,
una cadena informática, sobredeterminada,
hipercompleja; capaz de producir vida, lleno de
minerales, enzimas y hormonas que en el interior
del cuerpo mantienen la piel fresca, los ojos brillantes
y el paso elástico.
Quien no respeta estas ideas ya pierde el vigor
cerca de los 30 años y necesita estimularse
cada vez más, se le caen los dientes y el
pelo y toda su mirada es apagada y sin vida.
El acto del Amor requiere un reaprendizaje completo
tanto para el hombre como para la mujer.
Así el “Tallo de Jade” se levantará
siempre fuerte y las “Puertas de Seda”
serán siempre aterciopeladas para él.
Lo que la Ciencia Occidental, la Sexología
moderna, descubrió hace apenas 50 años;
se venía practicando en China y la India
desde hace milenios... Era la manera de preservar
la juventud ante el paso del tiempo, una disciplina
reservada a los sabios y a los reyes.
Los juegos preliminares, el control de la eyaculación
para evitar la eyaculación precoz, el Punto
G, toda la riqueza e inervación del clítoris
y la vagina profunda ya eran conocidos por los Yogas
y los Vedas. Y dicen que Masters y Johnson leyeron
esos libros en épocas no muy lejanas.
En resumen: la Ciencia ayuda pero en el fondo es
tratar de hacer del Acto del Amor -de todos y de
cada uno- una Obra de Arte.
No se trata de rehuir el orgasmo para siempre, si
no de postergarlo para aumentar el Espacio del Goce.
La
mujer aun siendo poliorgásmica tiene abiertas
las puertas del Yoga del Sexo, si lo prueba nunca
más vuelve a la orgasmia indiscriminada.
Su carácter mejora, recupera la Juventud
y luce más bella que nunca. Las hormonas
que produce no se pierden por su orina, si no que
se mantienen en sangre y eso alegra su carácter,
evita la menopausia dolorosa y se siente productiva
y excitada todo el tiempo.
Los desafíos que viven los sexólogos
y psicólogos de nuestros días son
terribles, Su ciencia toda tambalea ante el Viagra,
el Uprima, la oxitocina como afrodisíaco
femenino, la clonación que vino para quedarse.
Pero no perdamos la Esperanza. Hay que volver a
las fuentes en busca de verdades y hacer de la vida
personal un aprendizaje perpetuo, no fosilizarse;
hacer como el Tao enseña: ser flexibles como
el bambú ante el viento de tormenta.
Guru Kurmarajadasa
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