La
música de Bach ayuda a recordar lo que se
estudia, la de Litz es buena para las jaquecas,
la de Mozart es útil para sostener la atención
dispersa, las “Cuatro estaciones”, de
Vivaldi, son útiles en las enfermedades reumatoideas.
La luz al pasar por objetos de color nos ayuda.
Mencionemos que el amarillo se usa en casos de hepatitis
y problemas de la bilis; el azul también
mejora el hígado pero su abuso lo congestiona,
corrige problemas de pigmentación en la piel.
El
verde calma la mente. Se dice que el anaranjado
ayuda al celibato. El rojo da energía para
la actividad física, su exceso puede causar
inflamación y conjuntivitis (según
la parte del cuerpo que lo aloje más).
El violeta es considerado estimulante de la percepción.
La Osmoterapia es el uso de aromas. El aroma más
apetecido por los yoguis es el sándalo, ya
que produce ondas largas que aquietan la mente.
Desde la más remota antigüedad se han
utilizado cuarzos y diversas piedras con fines terapéuticos.
La Biblia menciona el uso de las piedras, los médicos
del Tibet las prescriben. Comidas o puestas encima
del cuerpo, son parte de un conocimiento ligado
a la Kabalah.
La perla es un producto de origen animal sin embargo
se ha considerado en el estudio de las piedras,
se le atribuyen propiedades antiácidas, antiinflamatorias
y hemostáticas. Las cenizas de perla, y la
perla misma se dice que ayudan a eliminar piedras
de la vesícula y del hígado -en infusión,
o dejadas toda la noche en remojo- se toma el agua
como tónico en la mañana.
Dr.
Pablo Gómez Posse