Edición Impresa  Quienes Somos  Contacto Sitios Recomendados 
http://www.convivirpress.com
Versión Impresa
InicioAlimentaciónAstrologíaBellezaCharlas MetafísicasFilosofíasHerboristeríaHomeopatíaMarketingMedioambienteReflexionesSaludSociedadTerapias
  Recetas | Glosario | Disciplinas | Foros | Chat Suscripción a convivir | Buscar | Agregar a favoritos
Compartir


Hay una soledad que nos es vital para crecer y hay soledades que gritan el dolor desesperado de no poder compartir, de no poder ser con los otros.

En esta sociedad tan epidérmica en su modo de sentir y de vivir los afectos, nos vamos vivenciando cada vez más extraños y solitarios, más desvalidos e inseguros, con una fuerte añoranza de un contacto viviente y verdadero entre todos.

“El hombre es su anhelo de comunicación. No obstante, parece que hiciera lo posible por no comunicarse.” (P.Brook)

Vivimos en una tensión sutil y constante: por un lado, con “hambre y sed” de comunión y por el otro, con tantas heridas en nuestra confianza que nos aíslan y nos impiden estar abiertos a la celebración del encuentro.
Si hay una característica particularmente humana es la necesidad de establecer con el prójimo una relación renovada y más íntima. Todos necesitamos compartir nuestra interioridad -sin disfraces y sin máscaras-; reconocernos con nuestras propias vulnerabilidades y fragilidades que nos hacen tan semejantes unos a otros. Porque sólo el miedo puede levantar murallas de orgullo y de soberbia, a nuestro alrededor, para que nadie hasta nuestras flaquezas.

Y sin embargo, en cada uno late dormido o despierto un vivo deseo de encuentro. Pero qué poco estamos preparados para ello!

La educación tradicional no siempre ha sabido honrar la sabiduría implícita en nuestra naturaleza humana; aún hoy se sigue entronizando el rendimiento y brillantez intelectual pero todavía no advertimos lo suficiente, cómo nuestra sociedad está llena de “analfabetos emocionales”.

Con frecuencai nos sentimos tan turbados por tener un corazón como por tener un cuerpo.

De hecho, las mayores dificultades casi siempre son afectivas, los grandes obstáculos nacen en el seno de nuestros vínculos; en nuestra manera de relacionarnos con los otros germina el modelo de una sociedad.
A veces, el pensamiento más profundo es un corazón latiendo con toda su fuerza que, imperceptiblemente, es capaz de despertar a este gigantesco mundo aletargado.

Compartir es un largo aprendizaje. Quién de nosotros no necesita aprender a compartir en esta feroz cultura del competir? Una cultura que nivela las diferencias en lugar de potenciarlas como dones diversops.

Una asombrosa alegría nos invade cuando descubrimos lo que nos une a los demás pero qué alegría tan honda e inconmensurable cuando nos atrevemos a compartir lo que nos hace distintos unos a los otros; cuando la diversidad ya deja de ser una amenaza y se convierte en un encuentro que nos dilata el alma.

Una auténtica comunión amorosa siempre es una celebración, un atisbo de paraíso que, como dice el poeta, “Hasta Dios se sorprende de haber urdido algo tan maravilloso”.

Lic. Angela Sannuti

 

Edición Impresa
Convivir Marzo 2011
convivir Marzo 2011
www.centroconvivir.com.ar Gemoterapia Feng Shui CDs de Meditación Libros Péndulos Anillo Atlante Cuencos Tibetanos Velas Energéticas Aceites Esenciales Lámparas de Sal
 
convivir: Avenida Santa Fe 1140, Loc. 15. Tel. (5411) 4815-5240 / Buenos Aires, Argentina
www.convivirpress.com - convivir@convivirpress.com - info@convivirpress.com