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Ningún
animal mamífero, elabora enzimas capaces de
digerir fibras de celulosa como las que envuelven
las cutículas de algunos cereales y leguminosas,
de aquí el grave error de incorporar salvados
-sin especificar origen y contraindicaciones- a las
dietas humanas, que provocan debilidad y descalcificación
Diversos antisépticos
micóticos y bacterianos ("anti-bióticos”)
son parasiticidas, empleados en la conservación
de ciertos productos agrícolas; pueden actuar
como inhibidores enzimáticos y ser nocivos para
las células animales y humanas.
Esto ocurre principalmente con los compuestos a base
de fósforo y arsénico, usados desaprensivamente
para aumentar los rendimientos agrícolas y obtener
productos excepcionales, que destruyen la vitalidad
y el poder germinativo.
De aquí la importancia relevante de los alimentos
orgánicos o probióticos, libre de tóxicos
y pesticidas.
El conocimiento de los enzimas digestivos permite un
mejor aprovechamiento de la ingesta, y su posible aplicación
como complementos en las dietas balanceadas, tanto en
lo humano como en los animales destinados al faenamiento
industrial.
Según me explicara el Ing. Agr. Jorge Molina
Buck, creador y primer director del Instituto y Laboratorio
de Microbiología del Suelo, en el rumen de los
vacunos no existen glándulas que elaboren enzimas,
de manera que las que allí operan provienen exclusivamente
del metabolismo bacteriano, y son las mismas que degradan
la celulosa muerta sobre la tierra. Aunque la panza
no segrega fermentos digestivos, se ha calculado que
entre el 60% y el 90 % del forraje consumido es digerido
en ella merced a la flora simbiótica de implantación,
cuyas enzimas hidrolizan la celulosa convirtiéndola
en hemicelulosa, celobiosa, glucosa y ácidos
grasos de cadena corta, principalmente acético,
propiónico y butírico.
Pequeñas cantidades de estos ácidos volátiles
son empleados nuevamente en el metabolismo bacterial,
y el resto es absorbido a través de las paredes
del rumen.
No siendo las aves, que carecen de riñones (y
de orina), en virtud de una enzima uricasa presente
en todas sus células, precipitan el excedente
de ácido úrico en forma de alantoína
que es eliminada inmediatamente con la materia fecal.
Al no precisar depósitos metabólicos como
los mamíferos y saurios, no padecen de patología
crónica ni degenerativa (reumatismo, cáncer,
etc).
Ningún animal mamífero (y el hombre lo
es), elabora enzimas capaces de digerir fibras de celulosa
como las que envuelven las cutículas de algunos
cereales y leguminosas carentes de fitasa, de aquí
el grave error prandiológico de incorporar salvados
sin especificar origen y contraindicaciones a las dietas
humanas que provocan debilidad y descalcificación
(anemia, osteoporosis), por el desprendimiento de fitatos
insolubles en la materia fecal (fitato de hierro, calcio
y magnesio).
Jorge
Antonio Tallon
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