¿Cómo
comercializar sus productos?
Nos escribe una lectora: El año
pasado con mi pareja iniciamos un micro-emprendimiento
elaborando vino casero, hicimos una pequeña
producción de 700 Lt. y comenzamos a comercializarlo
en la costa del Uruguay, Entre Ríos, por
intermedio de un “amigo”. El tema es
que resultó por lo que proyectamos para marzo
de este año hacer una producción de
3000 Lt. aumentando el precio de venta en consecuencia
al aumento de los insumos. Nuestro “amigo”,
quedó debiendo del año pasado una
suma de $ 324.- quien asumió la deuda y prometió
pagarla con la producción de este año.
Le hicimos 3 envíos y nos fue pagando lentamente
sin llegar a pagar la totalidad.
Mientras tanto, fui haciendo llamados a Restaurantes
de Bariloche y a La Angostura para presentarme y
hacer el envío de una muestra de vino a cada
lugar. Yo estaría viajando para allá
el 8 de diciembre y personalmente haría el
tema de comercialización para no repetir
lo que nos pasó en Entre Ríos.
El tema está en que para el año que
viene necesitamos una suma de dinero que sería
el equivalente a la venta de 150 cajas de vino por
mes.
Comenzamos a vender también a vinotecas de
Buenos Aires y realmente es muy difícil:
el mercado está colmado. Tenemos dos o tres
clientes que nos compran en forma particular y lo
que queremos nosotros es que sean 50 clientes de
esa característica pero no sabemos como llegar
a ellos.
Antes de hacer esto pensamos en irnos del país,
pero preferimos pelearla acá y es más
que difícil ya que no dejamos de perder dinero.
Lo que le pido, por favor, es si Ud. podría
asesorarnos o aconsejarme algún libro que
nos indique la dirección correcta.
El vino que hacemos es exquisito, hacemos Malbec
y Cabernet Sauvignon.L.G.
Comentarios
a título de respuesta
Estimada lectora: Ya que Usted sintetiza preguntando
por algún libro, le comento que existe uno,
bastante completo, incluso con temas que ustedes
no necesitan por ahora, pero dedica dos capítulos
(el cap. 3 y 10) al tema de la distribución:
“Distribución & Marketing”,
de Juan José Orlando y Daniel E. González,
Ed. Macchi.
Se trata de un libro para ir leyendo, despacio,
y tenerlo en la mesita de luz. Es como un postgrado,
algo así, pero no resuelve lo inmediato.
Es para ingresar al lado académico de la
cosa, ya que los autores son profesores universitarios
y el libro se destina a los alumnos.
Ahora, algunos atajos
Como el caso de ustedes es algo muy común
a muchos emprendedores, vamos a comentar algunos
puntos, a título de aporte, tanto para ustedes
como así para otros interesados.
1- Un micro-emprendimiento no debe delegar la
comercialización.
No es que todos los amigos, con la cosa en marcha
se conviertan en “amigos”. Pero, en
muchos casos, la rentabilidad es baja, mal alcanza
para uno y, al compartir, los números no
cierran. A la hora de hacer las cuentas, sobran
gastos y la plata se esfumó. Al comienzo
todo es entusiasmo, pero con el correr de los días
y la llegada de los obstáculos, solamente
el titular de un proyecto puede mantener la frescura
y la pasión del primer día. Además,
el amigo sirve para amigo, no siempre sirve para
socio o empleado.
2- Punto de equilibrio
Existe un cálculo que se llama “punto
de equilibrio”, a partir del cual un emprendimiento
comienza a ser viable. Para ese cálculo les
conviene consultar con un contador versado en el
asunto o acudir a algún amigo que sea administrador
de empresa. Ese especialista les va a mostrar el
número piso, es decir, hasta cierto número
de cajas, los números no cierran, trabajamos
solamente para alimentar a los costos, pero a partir
de un determinado número, se rompe esa barrera
y comenzamos a ganar.
3- No se alejen de la segmentación
Como pueden ver, ustedes están abriendo el
abanico en demasía. Comenzaron por una provincia,
están probando suerte en Bariloche y La Angostura,
intentaron en vinotecas de Buenos Aires, tienen
clientes particulares y están intentando
buscar la posibilidad de exportar. Un micro-emprendimiento
no tiene tantos recursos, tiene que concentrar energía.
(Si pueden, lean algo sobre la batalla de Maratón).
¿Y de vender, ni hablamos?
En cuánto a vender, diremos que hoy vivimos
en un mercado masivo. Los productos y servicios
fluyen desde el productor hasta el usuario, a través
de los así llamados “canales de distribución”.
En los primeros tiempos, cuando del surgimiento
del mercado masivo, la manija estaba con el productor,
con el industrial. Pero, de a poco, los canales
fueron teniendo fuerza y pasaron a ejercerla. Hoy
es común escuchar la expresión: “abuso
de posición dominante” que también
significa decir: los canales de distribución
cortan el bacalao. De manera que los productores
tuvieron que encontrar diferentes y variadas formas
de llegar al usuario, obviando los canales.
Maratón: 490 A.C.
Así fue la cosa: Un ejército de 15.000
persas (de la región del mundo que ahora
se llama Irán) desembarcó en la Bahía
de Maratón, al noreste de Atenas, donde se
enfrentaron a 11.000 atenienses. Numéricamente,
los griegos estaban en inferioridad, pero tuvieron
una gran ventaja: la falange. Consistía en
lo siguiente y a ver si la imaginamos. Cada soldado
griego tenía su escudo de manera a proteger
solamente la mitad de su cuerpo, lo tenía
así medio corrido, de manera que también
protegía la mitad del cuerpo de su compañero
(de la izquierda). De tal manera que los soldados
tenían que avanzar y combatir sin dispersarse,
mientras que, por otro lado, los persas estaban
acostumbrados a combatir individualmente, cada cual
por la suya. En Maratón fueron establecidas
firmemente las tácticas militares de trabajar
en unísono y mantener concentradas las fuerzas.
Resultado: Murieron seis mil persas y doscientos
atenienses. Comandante griego: Milcíades.
Helio
Perotto