El aceite esencial
de incienso absoluto, se extrae de un árbol
de Egipto y la India. Sus aplicaciones se conocían
en la antigüedad, y a tal punto eran notorios
sus poderes que se lo consideraba tan valioso como
las piedras y los metales preciosos.
Testimonio
de distintos herbarios de la antigüedad dan
fe de su maravillosa actividad cicatrizante, revitalizante
y regeneradora de la piel.
Lo maravilloso de esta sustancia, es que a su alto
poder vitalizante de la piel y musculatura, se le
suma que tiene la capacidad de distender
las arrugas provocadas por la tensión
y el estrés. Y también se traslada
al cuerpo emocional, ya que por sus condiciones
aromaterapéuticas, al penetrar por las mucosas
olfativas, equilibra y tranquiliza el ánimo.
Esto
explica por qué los egipcios, aparte de incluirlo
en los tratamientos de belleza, lo usaban para quemar
o aromatizar, ahuyentando así las angustias,
temores y ansiedad; emociones éstas que determinan
la instalación de enfermedades físicas. Cómo usar esta maravilla.
Colocar en aceite puro de jojoba,
6 gotas de incienso absoluto. Agite antes de usar
y colóquelo directamente en el rostro, cuello,
y resto del cuerpo si lo desea. Comprobará
no sólo la sensación de descanso,
sino también como queda la piel elastjzada
y suave.
Otra
combinación es: agregar 3 a 4 gotas en una
loción tónica, para utilizar después
de la limpieza. También pueden utilizarse
las mezclas en el baño de inmersión.
Finalmente,
para una máscara facial: agregar a 2 cucharadas
de Fangoterapla N° 8: 1 cucharadita de gel puro
de aloe; 3 gotas de incienso absoluto, y la cantidad
de agua necesaria para formar una pasta, que se
pincelará en el rostro y cuello dejando actuar
hasta que se seque y retirando luego con agua mineral
o común.
Otro
aceite excelente es el árbol del
té, o tea tree,
o melaleuca. Las posibilidades
de aplicación de este aceite son muchas:
AROMATERAPIA: en un hornillo.
BAÑO: añadiendo al
agua.
CREMA: mezclando a una crema natural,
algunas gotas y emulsionando con una espátula
o cucharita.
APLICACIÓN DIRECTA: aplicando
en la zona a tratar.
SHAMPOO para el cabello: mezclando
una gotas en un buen shampoo
COMPRESAS: colocar una gotas sobre
un paño húmedo, con jugo puro de aloe.
LOCION: algunas gotas en una loción
tónica, o agua de rosas, o agua de manzanilla.
MASAJE: mezclando en un aceite
vegetal.
LAVADO de MANOS y PIES: añadiendo
unas gotas en una palangana. Al mezclar este aceite
esencial o cualquier otro con un aceite vegetal,
ver cuales son las cualidades de cada uno.
Por ejemplo:
ACEITE DE ALMENDRAS: es un aceite
ligero, está indicado para pieles sensibles
y niños; por ese motivo se utiliza también
para lactantes. La piel absorbe rápidamente
el aceite de almendras.
ACEITE DE GERMEN DE TRIGO: es muy
rico en vitamina E. Es también un aceite
ligero, y justamente la Vit. E le proporciona estabilidad.
ACEITE DE JOJOBA: debido a sus
propiedades emulsionantes, es el más indicado
para hacer diversas mezclas, penetra muy bien en
la piel y no se oxida.
Si
se tiene tendencia a padecer granitos, acné,
piel grisácea, sin vida y con riego sanguíneo
deficiente, o cutis sensible que se enrojece; conviene
mezclar estos aceites a una crema facial o corporal.
Para una loción, mezclar 5 gotas de aceite
de árbol del té, con 1 cucharada
de aceite de almendras o jojoba y aplicar en la
zona afectada.
Como
funguicida, para hongos en los pies, añada
de 5 a 10 gotas de este último aceite en
una palangana de agua y deje allí en remojo
los pies todos los días, de 5 a 10 minutos.
En
aplicación directa, durante una semana, en
la zona afectada: 2 ó 3 veces al día,
unas gotas del aceite.
Beatriz Prodan
beatriz@fibertel.com.ar