Al
igual que la tierra, cada cuerpo y cada objeto,
cada célula, molécula, átomo
y cada partícula subatómica, tiene
su propio campo magnético y su alineación
magnética, con su "spin" o momento
de giro específico.
La moderna tecnología de la tomografía
computada está basada en este principio,
al registrar la variación circunstancial
del torque del eje magnético de los núcleos
atómicos de las células, al someter
un cuerpo a la influencia de un fuerte campo magnético
externo.
Es
fundamental para un organismo una correcta y adecuada
polarización o alineación magnética
de sus partes componentes, para que pueda vibrar
a un ritmo de frecuencias armónicas.
El organismo tiene la suficiente capacidad de compensar
las perturbaciones pasajeras que pueda causar un
campo magnético externo disarmónico,
pero si queda expuesto un tiempo muy prolongado
a las influencias distorsionantes de un campo más
fuerte, entonces las células se despolarizan
y ya no trabajan en relación armónica,
degradándose entonces el organismo con los
consiguientes problemas de enfermedad.
Una correcta polarización significa vida,
vitalidad, energía, mientras que la despolarizacjón
trae pérdida de energía y de vitalidad,
enfermedad, y muerte.
Cuando
una persona tiene la cabecera de su cama sobre una
de estas franjas de radiación, sufrirá
indefectiblemente de insomnio, pues las delicadas
células de su cerebro no pueden tranquilizarse
e impedirán conciliar el sueño. Con
solo desplazar la cama un poco fuera de ese lugar
afectado, la persona podrá gozar ahora de
un sueño tranquilo y reparador.
Esas
radiaciones no sólo afectan a las células
del cerebro, sino a todas las células de
nuestro cuerpo. Especialmente allí donde
se forma el cruce de estas franjas, en ese punto
la radiación es el doble de intensa, e interfiere
el normal funcionamiento de las células del
órgano o parte del cuerpo afectado, despolarizándolas,
y provocando con el tiempo las enfermedades más
diversas.
De
la mayor o menor intensidad de estas radiaciones,
y desde luego también de la vitalidad y predisposición
de la respectiva persona, depende el tipo o clase
de enfermedad, así como la gravedad de la
misma. Puede tratarse de reumatismo, artrosis, esclerosis
múltiple, jaquecas, asma, enfermedades virósicas,
problemas circulatorios, afecciones cardíacas,
úlceras, tumores, etc.
No
necesariamente tiene que producir cáncer,
pero en todos los casos de cáncer es éste
infaliblemente uno de los factores decisivos.
Actualmente la nueva ciencia de la Geobiología
se ocupa intensamente de este tema, llevando a cabo
intensas investigaciones y ocupándose de
difundir estos conocimientos.
En realidad todo esto no es nada nuevo, pues ya
en la antigua China, hace mas de 4000 años,
se conocían las consecuencias nefastas de
estas radiaciones y allí cuando una persona
quería construir una casa tenía que
consultar primero al chaman, o sea el brujo o sacerdote
de aquel tiempo, el cual preguntaba entonces a los
espíritus de la tierra si estos no se ofendían
si se hacía la edificación en ese
lugar. O si había que hacerla mas bien en
otra parte, para no enfurecer al dragón de
la tierra. En otras palabras, ya se practicaba allí
la RADIESTESIA.
Guido
S. Bassler