Los procesos o enfermedades agudas pueden tratarse eficazmente con medicamentos homeopáticos: anginas, gripes, sinusitis, otitis, asma, etc.
El período de enfermedad se acortará considerablemente con el remedio bien elegido y cuanto más reducido sea el tiempo transcurrido desde el inicio de la enfermedad.
En 1995, cuando mi hijo tenía 2 años, presentó intenso dolor de oído. Se encontraba irritable, no toleraba que le hablen ni lo toquen. Al darle Chamomilla al poco tiempo de iniciada la crisis de dolor, el mismo cedió entre 10 y 15 minutos.
En otra ocasión, como el dolor calmaba con el oído doloroso apoyado sobre la almohada, se indicó Lachesis.
En un niño que el dolor se agrava de noche, oído tapado, secreción amarillo verdosa, sensible, llora fácilmente, mimoso, temor a la oscuridad, intolerancia al calor, gran deseo de aire libre, con fiebre y ausencia de sed; le indico: Pulsatilla.
Si el dolor se acompaña de cara muy roja, garganta roja y seca, fiebre alta (mayor de 39°), dolor que se extiende a cara y cuello, dolor de cabeza intenso y el dolor se agrava por ruidos, le indico: Belladona.
En todo cuadro agudo se investigan las causas que lo originaron: emocionales, climáticas, etc.
Modalidades de agravación o mejoría: frío, calor, bebiendo, comiendo, al tacto, sentado, acostado, etc.
Sensaciones: pinchazo, ardor, presión, oído tapado, picazón, hormigueo, etc.
Síntomas acompañantes: dolor de garganta, cabeza, resfrío, fiebre, dolores musculares, lagrimeo, escalofríos, alteración del apetito, sed, sueño, cambios en el carácter, etc.
De acuerdo a los síntomas que presente el paciente, el remedio puede coincidir o no con el remedio de fondo o constitucional.
El paciente tratado homeopáticamente con el remedio constitucional previene la aparición de enfermedades agudas, o logra que las mismas sean leves.
Dr. Ricardo Gottlieb
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