El Sol representa la energía Yang o masculina. Es la energía que hace posible la existencia. Simboliza la estructura básica del Ser. Representa el movimiento, la voluntad, el poder y el deseo, así como la vitalidad física y mental, y el liderazgo.
Venus representa la energía Yin o femenina. Es el planeta del amor y la expresión no verbal de los sentimientos.
Las atracciones espontáneas, la armonía y los placeres sensuales están regidos por Venus.
La belleza y el placer estético que provoca el arte son también producto de este planeta. Su acción es suave y armoniosa mientras que la del Sol es dinámica y activa.
Los mayas consideraban los tránsitos de Venus frente al Sol los espejos cósmicos donde se ve reflejada la Humanidad Terrestre.
La Cruz Ansata o Cruz Egipcia es el símbolo de Venus, la diosa del amor. Proviene de la época de Egipto y representa la resurrección del espíritu que escapa de su prisión de la materia, el triunfo de la vida sobre la muerte, del espíritu sobre la materia. Precisamente por eso la mayoría de la Humanidad buscará la fuerza y la luz para orientarse en el mundo espiritual comprendiendo y aceptando que somos seres espirituales viviendo un proceso humano. El interactuar armónico de unos con otros nos llevará a reflejarnos conscientemente entre nosotros mismos, fuera de lo que conocemos como tiempo/espacio, en el presente eterno donde somos UNO.
Sally Barbosa
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