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¿Ambientes
con malos olores? ¿Humo de cigarrillo? Científicos alemanes
desarrollaron una pintura de paredes que, imitando la
fotosíntesis, degrada y elimina los elementos nocivos
del aire.
El descubrimiento ya es utilizado con éxito en espacios
interiores y puede emplearse también en exteriores.
“Se trata de imitar el maravilloso proceso de la fotosíntesis
y, de modo similar a como lo hace una planta, provocar
una reacción a partir de la luz solar que elimine las
sustancias nocivas”, explicó el profesor Horst Kisch,
responsable del equipo del Instituto de Química Inorgánica
de la Universidad de Erlangen (Alemania).
La pintura consigue desintegrar sustancias como el monóxido
de carbono, el formaldehído, el dicloroetileno, el benceno
y los óxidos de nitrógeno. Y lo hace de una manera no
contaminante.
El hallazgo se basa en un pigmento llamado dióxido de
titanio, que desde hace tiempo es usado en dentífricos
y pinturas, pero que en este caso funciona como fotocatalizador:
provoca reacciones químicas determinadas al ser estimulado
por la luz.
Sin manipular, el pigmento absorbe energía de las radiaciones
ultravioleta que vuelven su superficie activa y, al
contacto con el aire, produce enlaces de oxígeno que
ponen en marcha reacciones que fragmentan las moléculas
dañinas en partículas completamente inocuas.
Según consignan los investigadores, en una prueba realizada
en una oficina, la aplicación de esta emulsión en las
paredes logró reducir en 80% la concentración de las
sustancias nocivas.
La pintura ya está disponible en el mercado, con el
nombre de StoClimasan (para interiores), y StoPhotosan
(para exteriores). Su precio es cinco veces mayor que
el de productos comunes y una lata de 15 litros para
interiores cuesta unos 280 dólares y rinde 100 metros
cuadrados.
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