Para descansar los ojos
Coloque la mano derecha sobre la frente con los dedos juntos y presione con la yema del pulgar izquierdo debajo del ojo izquierdo. Este ejercicio debe realizarse en cuatro tiempos, presionando una vez en cada punto, partiendo desde la parte interna hacia la sien. A continuación, repetir con la otra mano, muy despacio.
Conviene aplicar previamente una buena crema en el contorno de los ojos.
Para reducir el estrés
Este ejercicio es ideal para poner fin a la jornada: levanta los párpados caídos por el cansancio, estimula la circulación superficial, pone buen color en las mejillas y acaba con los rastros del estrés. Es perfecto con una crema nutritiva.
Apoye cuatro dedos de cada mano (excepto el pulgar) sobre las mejillas; presionamos bien sobre los pómulos con los dedos cerrados, llevando la mano a ritmo lento desde la parte interna de la cara hasta la externa.
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