Somos
muchos seres humanos, y la tecnología, las máquinas,
nos dan mucho poder, y por eso hay que cuidar el mundo.
La humanidad moderna está haciendo la destrucción
del mundo, lo natural y el arte.
Cuidar el mundo tiene que ser parte de todas las profesiones,
todos tienen que cuidarlo: arquitectos, industriales,
ingenieros, ganaderos, banqueros, todos.
Algunos dirán que así no se puede vivir,
es lo contrario, no se puede vivir con tanta destrucción
que se hace.
Estamos cada vez mas acostumbrados a estar encarcelados
en el cemento, en edificios, patios, pavimentos; lo
artificial, eso es malo, y cuanto mas nos acostumbramos
a estar encerrados en cemento, mas nos parece una necesidad,
mas nos hace sentir cómodos, seguros, y entonces
sentimos mas que es necesario estar rodeados de cemento,
nos molesta caminar en tierra o pasto o arena, la tierra
nos parece sucia, desarrollamos miedo a los "bichos".
Se usa cada vez mas cemento, mucho mas de lo que es
necesario, mas de lo que conviene. Se hace siempre mezcla
de más, después se tira. Se saca y tira
revoque bueno, por capricho o antojo. Se tiran abajo
paredes y se hacen otras, no mejores, a veces peores.
Así cobran mas los arquitectos y constructores.
Se repavimentan avenidas sin necesidad. Todo este cemento
es buen negocio para parientes, amigos y socios de los
que ordenan que se hagan estas "obras"
Pero todo esto causa un aumento del caos y el desorden
en el mundo. Porque el cascote que se tira arruina el
lugar donde se tira.
Y el cemento se hace destruyendo montañas.
Y el ladrillo se hace con tierra negra donde crecían
plantas, y para cocinarlos se quema madera que eran
árboles, y se hace humo que envenena el aire.
En las plazas y plazoletas están cubriendo cada
vez mas tierra que tiene plantas, vida, con caminos
y fuentes: cemento.
La gente ya está demasiado acostumbrada a vivir
en el cemento, así se va a acostumbrar mas, a
caminar en lo duro. Eso hace mal a todas las articulaciones,
por eso los entrenadores físicos aconsejan correr
con calzado que tenga bolsa de aire en la suela. Y ese
encarcelamiento en cemento es malo para la mente y para
la cultura. Lo que hay de tierra libre con vida en las
ciudades ya es muy poco, es insuficiente, así
está habiendo cada vez menos. Esto es irracional.
Insensato.
Esto también empeora y aumenta las inundaciones,
porque la tierra absorbe, el cemento no.
Y los pájaros no pueden encontrar suficiente
comida, cada vez se debilitan mas, se enferman, se mueren,
esto nos trae mucha tristeza. Y sobre todo es muy malo
para ellos!!!
Hay que darse cuenta que es necesario para todos, humanos
y no humanos, tener la mayor cantidad posible de tierra
libre, sin cemento ni baldosas, con plantas vivas. Con
césped, arbustos, árboles, trepadoras.
Y que vivan libres y canten muchos pájaros, vuelen
mariposas.
Ricardo Barbetti
ricardo@macn.gov.ar |