A los perros toy
se los puede definir así por ser pequeños
de tamaño, o porque se pueden usar como
si fueran juguetes. Tal vez ambas definiciones
sean correctas.
Si bien hay numerosas razas toy, y cada una
de ellas tiene una característica especial.
Podemos agruparlas en cuanto a que son perros
de compañía, y se toman muy en
serio su trabajo.
Hay perros de trabajo, que se utilizan como
compañía: ovejeros alemanes, pastores diversos, perros de caza, terriers etc.
Pero ellos siguen siendo perros en todas sus
definiciones y la adaptación a nuestra
forma de vida es parcial. Ya que están
construidos para otra cosa y se están
adaptando para la compañía.
A la inversa los toy son de compañía
y se pueden adaptar a ser perros, ya que algunos
además cazan (aunque sea insectos),
cuidan y hasta pueden jugar con otros perros.
Muchas veces cometemos el pecado de antropomorfizar
a nuestros perros, es decir les damos carácter
humano a los mismos, los tratamos como si
fueran chicos y esperamos que respondan como
tales. En el caso de los toy, no se si no
hay que hacerlo. No estoy muy seguro de que
sigan siendo perros en toda su forma de ser.
Es que los toy, son celosos, quieren ser el
centro de atención, son vengativos
en algunos momentos, y reaccionan con perseverancia,
cuando quieren algo. Todas características
humanas. Por supuesto que para pedir algo
ladran y no lloran, aunque algunos también
lloran. Se enojan, no dando un portazo, pero
nos lo hacen saber perfectamente.
Al ser pequeños tuvieron que desarrollar
otras cualidades para defenderse en la vida,
ya que su tamaño los hace vulnerables.
Entonces desarrollaron la inteligencia, la
comunicación, la empatía y la
seducción. Armas temibles cuando son
bien esgrimidas.
Ustedes saben que los homeópatas somos
veterinarios medio raros, que preguntamos
sobre las emociones, los miedos, la forma
de reaccionar de sus animales.
Esto pasa porque la homeopatía, es
la venganza de los animales, ya que el animal
de experimentación es el hombre y tenemos
que adaptar todo lo estudiado en el ser humano
para usarlo en los perros, gatos, caballos
y otros animales.
Les puedo asegurar que en el caso de los toys,
todo encaja perfectamente. Y es muy común
que al darle su remedio en base a sus características
de temperamento y forma de ser, el dueño
nos diga:
-es el mismo que tomo yo.
Es decir que son muy parecidos.
Tomé al azar algunas definiciones de
diferentes razas toy y aquí el resultado:
Adorable, inteligente, ágil, osado,
elegante, altivo, ni tímido ni agresivo.
Son muy felices cuando todo gira alrededor
de él, cuando él es el centro
de atención. Es inteligente y extremadamente
juguetón, pero requiere el cien por
ciento de la atención humana. Ama la
compañía y el juego con su dueño.
Espera que se le brinde todo lo que necesite
en cuanto a afectos.
Es por eso que los problemas que pueden tener
son del mismo tipo que el que tenemos nosotros.
Es decir, ansiedades, miedos, deseos de soledad
o temor a la soledad, trastornos por celos,
por penas, por trato rudo, por estrés,
etc etc. Es decir que las enfermedades psicosomáticas
están a la orden del día. Si
ustedes pudieran presenciar una entrevista
homeopática con el dueño de
un perro toy, no sabrían si estamos
hablando de un perro o de un adolescente,
o del abuelito de la familia.
Si tienen o van a tener un perro de raza toy,
deberán tener mucho tiempo para compartir,
para dedicarse mutuamente. Ideales para personas
solas, para chicos grandes con ganas de peinarlo
pacientemente. Es importante socializarlo
de chico, con otros perros, con los ruidos
de la calle. Entre los tres y cuatro meses
de edad, tomando las precauciones en cuanto
a contagio de enfermedades, tienen que mostrarles
que son perros. Y tratar por todos lo medios,
sin ninguna brusquedad, de que sea usted y
no el o ella el que mande en la casa.
Hasta la próxima. Salud y alegría.
Jorge Muñoz
Médico veterinario homeópata
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