¿Quién
no se ha quejado alguna vez de un dolor de espaldas?
Y es que las molestias en esta zona son de las más
frecuentes. Casi siempre recurrimos a los antiinflamatorios,
aunque a veces las consecuencias no son las esperadas,
pero como siempre buscamos en las soluciones alternativas
entre las plantas, fricciones, suplementos, cataplasmas,
elementos naturales, algunas que nos ayudarán
a mejorar la situación.
Trataremos de saber: si el dolor aparece de golpe
luego de toser o de haber levantado un brazo muy rápido,
se puede tratar de un problema de vértebras.
Si se irradia hasta el centro del pecho y dificulta
la respiración, lo mejor es consultar al especialista.
Pero los dolores que se localizan en la espalda, desde
el cuello hasta la cintura y aún más
abajo y no son consecuencia de alguna enfermedad,
se pueden aliviar con recetas naturales.
Primero
es indispensable eliminar las toxinas y lograr el
equilibrio de la estática vertebral. Controle
también su cama: una buena almohada anatómica
y ver si su colchón es bien firme. También
algunos ejercicios donde los movimientos deben ser
indoloros: a la mañana estirar todo el cuerpo
suavemente, durante dos minutos antes de ponerse de
pie, luego sentarse sobre la alfombra, tomar las rodillas
entre los brazos y hamacarse suavemente.
DUCHA
CALIENTE EN LA ESPALDA: el agua debe estar bastante
caliente, insistir sobre la región lumbar y
la parte superior de las nalgas, primero a la derecha,
luego a la izquierda, y a lo largo de la columna hasta
que la espalda esté bien roja. Luego aplicar
en la base de la nuca y descender siguiendo la línea
de las vértebras.
Luego se puede hacer un MASAJE CON ACEITES ESENCIALES
de Romero, Pino, Tomillo, Hipérico, Árnica
en parte iguales, mezclados en un aceite vehicular,
o una crema base.
CATAPLASMA
AL VAPOR: Poner agua a hervir en una olla o vaporiera,
colocar en el colador o tamiz 2 puñados de
Cola de Caballo, 1 de Harpagofito, 1 de Sauce corteza,
1 de Manzanilla, 1 de Congorosa y un poco de Jengibre
fresco rallado. Cuando las hierbas estén bien
calientes y blandas, no deben mojarse, se las coloca
en un paño seco y se aplica sobre la parte
dolorida. Cubrir para que se mantenga caliente. Dejar
un buen rato y luego retirar. Las hierbas se pueden
volver a calentar varias veces en el día.
También se pueden hacer de Rábano Picante
o Jengibre, utilizando la raíz rallada y luego
colocada en un paño.
FRICCIONES:
Una equilibrada fórmula compuesta por Palo
Santo, Árnica, Jarilla, Corteza de Sauce, Hipérico,
Romero y Harpagofito, que hervimos en agua durante
unos 20 minutos y luego agregamos alcohol alcanforado
y un poco de hoja de PITA fresca, lo maceramos unos
10 días y lo tenemos bien tapado listo para
utilizar en cualquier momento.
BAÑOS
DE ASIENTO: Cola de Caballo y Malva en la bañera
o también con la mezcla de aceites esenciales.
Es indispensable que para salir se realice una rápida
ducha fría en las piernas.
Conocemos
algunas propiedades de las HIERBAS:
PALO
SANTO: la historia y propiedades de esta hierba son
muchas: depurativo, diurético, famoso en el
tratamiento de reumatismo, artritis, ciática,
lumbago y enfermedades de la piel. Su uso interno
y externo la hace indispensable en el momento de elegir
aliviar los dolores a través de fricciones
y/o internamente.
JARILLA:
Se usa para el tratamiento de la gota, ciática,
reumatismo, artritis... Contiene yodo y potasio. En
otro orden se usa para terminar con el mal olor y
la transpiración de los pies. Los indios y
los collas la utilizan para teñir la lana,
coloración amarillo.
CORTEZA
DE SAUCE: Utilizado como antirreumático, antiinflamatorio,
analgésico, mejora la movilidad en las articulaciones
doloridas.
Ya
hemos comentado que es la aspirina vegetal, pues es
la fuente original del ácido salicílico,
contiene además flavonoides y tanino.
En el siglo I en Grecia utilizaban las hojas machacadas
con pimienta y vino, para aliviar el dolor de la parte
baja de la espalda. Actualmente se utiliza la corteza
en cocimiento, y externamente en fricciones.
ARNICA:
Conocida por sus propiedades para moretones, distensiones
y dolores musculares, mejora la circulación
local. Es antiinflamatoria y acelera la reabsorción
de hemorragias internas.
Para uso interno se toma solo como solución
homeopática.
Parte utilizada: las flores. Contiene flavonoides
y un aceite volátil que incluye timol, mucilago
y polisacáridos.
HARPAGOFITO:
Sus propiedades medicinales fueron descubiertas por
pueblos sudafricanos que lo utilizaban para problemas
digestivos y artritis.
Actualmente se lo utiliza también en el reumatismo,
como antiinflamatorio y analgésico. Parte utilizada:
la raíz.
PITA:
planta muy conocida en América, con la que
en México se prepara el Tequila. En fricciones
se puede utilizar de distintas maneras: se extrae
el jugo de las hojas, machacándolas en un mortero
o algo parecido y se usa directamente sobre la zona
dolorida, también en casos de dolores reumáticos
.
La segunda: colocar la pulpa dentro de las hierbas
y el alcohol alcanforado y macerar; y también
mezclando el jugo de la pulpa obtenido en partes iguales
con aceite de oliva y utilizar en fricciones varias
veces al día. Yo la utilizaría con aceite
de HIPERICO: fácil de obtener y de excelente
ayuda en aliviar dolores. Esta hierba conocida desde
el medioevo contiene un aceite volátil, hipericina,
y flavonoides. Ya hemos hablado de ella como un excelente
antidepresivo, pero en esta oportunidad nos referimos
a sus aplicaciones externas.
CONGOROSA: Hierba altamente conocida en el Paraguay
por sus cualidades antiespasmódicas y antiinflamatorias.
Al igual que el Cocu para las afecciones hepáticas
los paraguayos la utilizan para casi todo, dolores
gastrointestinales, indigestión, estómago,
cólicos y para uso externo. Tiene la particularidad
de calmar los dolores más rebeldes.
Mirta Nora Bogado
Casa Argos