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La ecología mental


Nosotros nos podemos convertir en servidores del mundo; al modo de Hércules, por ejemplo, que en una de sus tareas hace de aguador, Era de Acuario, fíjense qué coincidencia tan notable. Cuando a Hércules se le pide realizar ciertos trabajos para cumplir con el proceso de la evolución del discipulado, trabajos alegóricos desde ya, primero se le pide que controle su pensamiento, segundo que eleve la conciencia, tercero que controle la palabra, a fin de poder purificar las caballerizas del mundo físico, derramando las aguas purificadas. Y esto me recuerda algunos de los principios del Octuple Noble Sendero del señor Buda: saber pensar; pensar correctamente, decir correctamente y sentir correctamente. Lo mismo se le pide a Hércules. En su primer gran trabajo se le pide que capture a los caballos negros y a las yeguas devoradoras de hombres, que representan en la alegoría al pensamiento desordenado, caótico, impulsivo, salvaje. La primera tarea del servidor del mundo es controlar, dominar y domesticar esas yeguas devoradoras de hombres y esos caballos negros. Justamente el caballo es el símbolo del pensamiento. Por eso cuando aparece el caballo blanco en las simbologías sagradas o religiosas, el caballo es la mente iluminada, superior.

El segundo trabajo que se le pide a Hércules es que eleve la conciencia, que abandone los sentimientos de sordidez, de codicia, lujuria, egoísmo, es la escena en la cual él mata a la hidra que vive en los pantanos del Herma; elevarse por encima del pantano... de la ciénaga. Y la mata justamente levantándola.

En el tercer trabajo tiene que matar a los pájaros y aves de Estinfale que representan la lengua descontrolada; el uso de la palabra para dañar, para herir, para contaminar el ambiente o la atmósfera mental de la humanidad. De modo que nosotros podemos purificar ese ámbito, ese medio que es la esencia mental, o podemos contaminarla... o podemos sembrar ciertas semillas y podemos crear o construir... pero cómo? mediante qué? Es decir, cómo funciona el pensamiento. Ahí viene entonces el tema de lo que en el mentalismo se ha llamado las formas del pensamiento, las formas de pensar; cómo nosotros podemos convertirnos en purificadores, en sembradores, en constructores a través de la forma de pensar. Y qué es esto? Cuando Paraselso se refería a esos principios de mentalismo que mencioné, él decía que todo dependía de una facultad divina que tenemos todos. Como que el nous, que es vida y que se expresa como luz en todos los hombres que vienen a este mundo, según San Juan, es decir, se expresan como conciencia, en ellos reside una facultad, que es el correlato de la facultad creadora del nous, pensamiento divino. Y esa facultad creadora es el poder que tenemos de crear imágenes... la imaginación. Cuando Paracelso escribe sobre eso, el tratado es de virtute imaginativa, acerca del poder, de la facultad de crear imágenes. Nosotros tenemos ese enorme poder: creamos imágenes. Y volvemos a Paraselso, cuando dice "el mundo es tal y como lo pensamos". Se refiere a ese mundo cuando digo mi mundo. A esas relaciones vitales a las cuales se refería Martín Buguert.

Entonces, qué son las formas del pensamiento? Cuando uno piensa en el poder o en la dinámica que tiene la forma del pensamiento, tiene que imaginarse las cosas operando de esta manera. Cuando el yo emite una vibración mental, y a esa vibración mental la llamamos idea, y esa idea o vibración toma energía de la esencia elemental mental, que es un aspecto, una dimensión de la realidad. En las dimensiones o aspectos de la realidad hay una esencia elemental de carácter mental; nuestra idea toma esa esencia, esa materia sutil, y a partir de la calidad de esa idea, esa materia adquiere una forma. De modo que esa semilla que emite el yo, elabora esa materia dándole una forma. Esa es la forma del mensaje; que además de tener una forma determinada... yo por ejemplo pienso triángulo... ya estoy creando en la esencia elemental un triángulo, de carácter vibracional, con todas las características arquetípicas de lo que es una forma triangular en equilátera, por ejemplo. Si visualizo algo que tiene relación con sentimiento como puede ser una visualización religiosa, sagrada, hasta metafísica, hay también en esa forma de pensamiento una poderosa cualidad. Además de una poderosa vibración, una poderosa cualidad. Esa cualidad puede ser emocional, ética, estética, religiosa, moral, afectiva... De modo que toda forma de pensamiento, además de su forma específica, contiene una idea, una cualidad y contiene una vibración. La taza vibratoria determinada.

De modo que cuando pienso estoy creando formas, es decir, entidades vivientes... los pensamientos son entidades vivientes que tienen una determinada vibración. A partir de ahí, el pensamiento, esa forma viviente que yo he entregado, a su vez origina un campo, una trama, un espacio vibratorio; y por otro lado produce formas de pensamiento de igual naturaleza. Hay un efecto multiplicador. De esa manera me convierto espontáneamente en un sembrador de formas de pensamiento y espontáneamente me convierto en un constructor de un campo de energía, a partir de esa forma de pensamiento. Campo de energía del cual yo soy el centro y el núcleo. Entonces, de qué depende la calidad de ese campo de energía? De qué depende de que mi pensamiento como entidad viviente produzca otros pensamientos de igual naturaleza, se multipliquen y se dispersen como semillas, generando vibraciones afines? Con el efecto de la vibración simpática... De qué depende eso? De la calidad de mis pensamientos.

Si estoy polarizado como biófilo, amante de la vida, generador de vida, si tengo habitualmente patrones de pensamiento que radican en aspiraciones puras, propósitos nobles, deseos de justicia, de amor, de solidaridad, de bondad, de vida, de salud, de bienestar... si esos son los pensamientos que yo envío a la esencia elemental-mental, genero esas entidades vivientes que se siembran en la atmósfera mental de la humanidad. En cambio si yo alimento como patrón de pensamiento habitual, codicia, violencia, crueldad; si estoy egocentrado y no busco otro interés que la mía o como dicen ahora, si estoy en la individual, genero campos con esa energía con esas características y produzco otros pensamientos similares o de igual naturaleza. Entonces en esa caso no estoy purificando la atmósfera mental de la humanidad, la estoy contaminando. En ese caso estoy construyendo formas de pensamiento vitales... estoy construyendo formas de pensamiento nocivas, perjudiciales, estoy rompiendo el equilibrio biológico del plano mental. Estoy haciendo un uso abusivo e irracional de esos recursos que tengo como poseedor de esa vida y esa luz que se hace conciencia en mí.
Nos tenemos que preguntar entonces cómo son las premisas, como decíamos al principio. Dónde está la causa original. Hoy en día tenemos una serie de procedimientos. Uno puede preguntarse ¿qué hago entonces? Porque eso de decir, tenemos que pensar bien, sentir y hablar correctamente, lo entendemos fácilmente. Pero muchas veces decimos pero bueno, ¿eso cómo se opera? Hay un gran poder inmanente en nosotros y se opera mediante el pensamiento. Y cómo. Hay una serie de procedimientos en la vida cotidiana que no son nada complejos... en absoluto.

Las personas que oran, que meditan, que hacen afirmaciones o practican el pensamiento acertivo, afirmativo, tenaz, las personas que practican la lectura de temas de elevación de conciencia o lectura espiritual, todas esas personas están constantemente infiltrando en el plano mental elementos purificadores. Están derramando las aguas purificadoras para "limpiar las caballerizas". Ahí nos transformamos en purificadores del plano mental. Naturalmente nos purificamos a nosotros mismos. Y cuando nosotros meditamos y oramos sobre temas elevados estamos sembrando ideales, propósitos nobles, aspiraciones puras, no solamente en nosotros. Nosotros somos el núcleo o el centro en un campo de energía, estamos emitiendo esa siembra al plano mental de la humanidad y estamos construyendo... Los meditadores son fundamentalmente constructores de una nueva forma de conciencia; elevan la conciencia de la humanidad. Por eso el que ora, el que medita, el que practica el pensamiento acertivo, el que lee literatura espiritual, no trabaja solo para sí; es un servidor de la humanidad. Por estar elevando la conciencia de la humanidad.

Fíjense ustedes cómo a lo largo de los años, siempre se ha discutido si las órdenes de Monjes contemplativos son útiles.

Cuando entran los comunistas chinos al Tibet suprimen el monacato. Porque según ellos eran unos haraganes que se pasaban todo el día canturreando. En Occidente ha habido muchas corrientes de pensamiento que han querido eliminar los monasterios y conventos de vidas contemplativas, y sin embargo, siempre se han conservado. Porque fíjense ustedes que las personas que viven en estado contemplativo ya sean monjes cristianos, o budistas o hindúes, o latinos u orientales, todos ellos, cuando practican su meditación, su vida religiosa, su oración, son como verdaderas usinas creadoras de formas de pensamiento que inmediatamente se acoplan... ingresan al plano mental de la humanidad ejerciendo acciones de purificación, siembra y construcción. Porque son creadoras de formas de pensamiento que tienen una muy alta tasa vibratoria en la escala del ser y en la escala de la vida. Cada uno de nosotros puede exactamente hacer lo mismo. Por eso, fíjense que en los últimos tiempos en los que ha habido tanta literatura sobre dinámica mental... por ejemplo Louise Hay, Lauro Trevisán, y otros; ¿en qué insisten? Una sola cosa es fundamental: cambiar el modelo de pensamiento; comenzar a pensar de otra manera. Como diría Hermes Trismegisto, comenzar a polarizarse. En una posición existencial, biófila... para emplear el término de Erick Fromm.

Ejercicio
Muy bien, ahora los invito a hacer un pequeño ejercicio para sembrar, purificar y construir, vamos a crear una forma de pensamiento y la vamos a proyectar al planeta. Para eso vamos a aprender una técnica de los antiguos egipcios.

Los egipcios usaban mucho los mantras; por supuesto no los llamaban mantras porque esa palabra es tibetana; significa "mente liberada". Nosotros en Occidente también tenemos una riqueza inmensa de mantras, pero les llamamos jaculatorias, himnos, letanías, etc.

Los egipcios designaban al poder creador de Dios con la vocal A; si le agregaban la R, RA se referían al poder creador de Dios de tipo masculino; si le anticipaban la letra M, que era el poder creador de Dios en tanto madre... el poder creador femenino. Porque hay algo muy importante: que Dios no es un hombre de barba, un señor feudal, un hombre con un látigo, un padre severo y autoritario, no. Es Padre y Madre. Y en la cábala hebrea se le llama ABBA (papá-papito); y ese término lo usa San Pablo en una de sus epístolas.

Entonces vamos a usar el mantra que se cantó tantas veces durante siglos en los templos egipcios: RA MA.

Cuando un discípulo egipcio ingresaba al reino de RAMA, ingresaba a este conocimiento: de que Dios es la totalidad del ser; varón y mujer, padre y madre, la unidad y la totalidad. Eso es ingresar a RAMA. Entonces cuando empleaban ese sonido vocal, estaban reproduciendo el poder creador original. El poder de Dios que crea el universo; hombre y mujer, macho y hembra. Las dos grandes vertientes de la energía divina. Vamos a imaginarnos que estamos en torno a la tierra formando grandes círculos de orates, meditadores, pensadores, personas de bien. Como decía el Dalai Lama, "lo mejor que se puede esperar de una persona, es que sea una buena persona".

Entonces vamos a imaginarnos el mundo rodeado de buenas personas, que tienen aspiraciones puras y propósitos nobles. Ellos son los mejores servidores y sembradores del mundo. Vamos a emitir una poderosa energía... emitiendo ese mantra RAMA. Se entona en la nota Re de la escala central. Yo lo voy a hacer una vez, y después ustedes me acompañan. Vamos a hacerlo como en los templos egipcios. RA lo repiten los varones y las mujeres MA. Es decir que las mujeres vehiculizan la energía femenina y maternal de Dios, y los varones vehiculizamos a través del mantra ese pensamiento sonoro, la energía masculina.Para terminar, en una oportunidad un discípulo se encuentra con su maestro a quien admiraba por su gran perfección. Había logrado la maestría del todo. Y entonces el discípulo, deseoso de alcanzar esa perfección, le dice: maestro, en qué consiste la maestría?... El discípulo esperó un sermón... y el maestro le dice: en los buenos pensamientos.

Creo que esta es la mejor manera de concluir esta conversación... en los buenos pensamientos.

Lic. Carlos Alberto Papaleo
Mar Athanasios - Teología Mística
carlospapaleo@arnet.com.ar

 

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