En
este pequeño espacio mensual que se convirtió
en un verdadero diálogo, muchas veces hablé
de la responsabilidad. Y hoy quiero volver a tocar
el tema.
Porque
es muy intelectual y comprometido hablar del cambio
climático, de la falta de seguridad, o de
los petroleros que se quieren quedar con el mundo;
pero... pero... qué parte tenemos gente como
vos y yo (que supone que no tiene nada que ver)
con el estado en que está este único
mundo que tenemos.
Estoy
hablando de responsabilidad, de compromiso, de actuar
como verdaderos seres humanos.
Porque estamos en el 2007. Y según los mayas
todo se termina en el 2013. En el 2100 para algunos
científicos. Y ya se habría tenido
que terminar para otros.
En el 2007 y nos comportamos como si no hubiéramos
aprendido NADA.
(Y fijate que no me gusta escribir con
mayúsculas).
Si,
siento que todavía nos comportamos irresponsablemente,
tratando de "estirar" la cosa, que "mientras no
me toque a mi, sigo en la misma".
Y
los políticos: ¿pensarán, si
son electos, en gobernar comprometida y responsablemente?
¿Y qué piensan de la responsabilidad
los parientes de los que atropellan con su auto
y escapan?
Ni
qué hablar de cuán responsables se
pueden sentir los que contaminan, o los que roban
y estafan, o quienes faltan a sus promesas.
Te aseguro, me parece que estamos en el lugar que
estamos por "mérito propio". No echemos las
culpas afuera. Cada uno hizo su aporte para que
todo esté como está.
Odios,
guerras, inmoralidad, fueron socavando la sociedad
hasta llevarla al estado en que nos encontramos
hoy.
Asumiendo
mi identidad de ser humano, te digo: Si, siento
que hay esperanzas; que tenemos la bendición
de llevar las riendas de la vida en nuestras manos.
Que la transformación depende de cada uno.
Todos funcionando comprometidamente, actuando, tomando
las decisiones que hagan falta, considerándonos
valiosos por humilde que sea el lugar que ocupamos.
Es
probable que siendo responsables y comprometidos
con lo que hacemos, logremos encontrar las soluciones
necesarias y que se revierta tanto pronóstico
lamentable, tantas "pálidas".
No
hay necesidad de que nos expliquen que hacer, o
como hacerlo, cada uno sabe cuando actúa
bien y cuando no.
Mientras
no tomemos conciencia, la balanza estará
inclinada hacia el "lado oscuro".
Muchas
veces repetimos que el cambio es individual. Mejorando
cada persona, como eslabones de una inmensa, invalorable
cadena; mejora el mundo.
Sí,
siento que estamos a tiempo, si nos "ponemos las
pilas", de inclinar favorablemente la balanza.
Un
abrazo.
Marta
Susana Fleischer