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Medioambiente

Cambio climático: la sociedad civil y el fiasco de Copenhague
La cumbre de Copenhague fue un fracaso. Los políticos se mostraron incapaces de llegar a un acuerdo para frenar los cambios climáticos generados por el hombre. ¿Es la consciencia de la sociedad civil la última esperanza? Muchos tenían la esperanza de que de la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático celebrada en la capital danesa saliera un acuerdo vinculante, justo y transparente para ponerle coto a la influencia negativa de las actividades humanas sobre...

Más de la mitad del bosque ya no está
Decálogo de la casa sana y ecológica
Wiñoy Xipantu - El retorno del Sol

Mientras escribo, cae la nieve en Pillán Mahuiza, el cielo gris nos cubre de silencios, y los cipreses engalanados de blanco nos observan como testigos milenarios. Recuerdo que el Wiñoy pasado lo celebramos solos en la comunidad, y que nos tocó ir a la casa de mi lamién Evis, cargando el colchón y los...

Influencias cosmotelúricas

Las franjas de radiación de la red global, también denominada red H, o red de Hartmann, en reconocimiento a su descubridor el médico e investigador alemán Dr. Ernesto Hartmann, convergen toda una serie de factores distorsionantes, como ser: una mayor ionización, mayor incidencia de radiación cósmica, mayor presencia de radiación gamma, mayor afluencia de neutrones desde el interior de la tierra, mayor presencia de microondas, etc.
Existe además otra red de radiación diagonal, también llamada red de Curry, según su descubridor Dr. M. Curry. La misma está de alguna manera relacionada con la red global, pero es más espaciada y de diferentes características.
La ciencia oficial no ha dado hasta ahora importancia a estos factores, por no disponerse todavía de instrumentos simples adecuados para la fácil localización de éstas franjas de radiación. Si bien se han efectuado enorme cantidad de mediciones con aparatos científicos, midiendo el campo magnético, la radiactividad infrarroja y la conductividad eléctrica del suelo, la resistencia eléctrica de la piel, así como la velocidad de la sedimentación de la sangre sobre tales lugares, esas mediciones son muy engorrosas y complejas, y coinciden exactamente con lo que en una forma muy simple y sencilla constatan determinadas personas especialmente sensibles o debidamente entrenadas por medio de la técnica de RADIESTESIA con ayuda de instrumentos muy sencillos. Estos son el péndulo y la vara u horqueta radiestésica, como los de los antiguos rabdomantes, que con ellos localizaban las corrientes de agua subterráneas. Ing. Guido S. Bassler

 
Pinturas que purifican el aire
Vivir en casas saludables

Cuando pensamos en la seguridad de la casa, colocamos rejas y alarmas contra visitantes no esperados. Pero la casa segura implica tambien vivir en un espacio que garantize nuestra salud. En las últimas décadas hemos aprovechado los avances de la ciencia en materia de construcción, y ya se empieza a verificar, algunos problemas...

La diversidad de cultivos es la clave

Sobre como tratar a los animales
EuroHealth
Juvenza - Polen Máxima Pureza
Reiki - Ana y Jorge
Fibras Gurfi
Levaduras TITAN

La piel reseca de la tierra

La regeneración del suelo forestal tiene una curiosa comparación con la vida de un ser humano. Al igual que la piel de un bebé -tierna y delicada- necesita ciertos cuidados, la piel forestal, en su frágil equilibrio ecológico, no necesita menos cariño y atención para alcanzar su desarrollo pleno, sólo que esta vez el instinto materno debe ser común a toda la sociedad. Cuando en un gran bosque aparecen las típicas calvas, causadas por el fuego o la agricultura destructiva, el microclima empiaza a tambalearse. El sol, con sus ratos más potentes, penetra hasta el corazón de la fronda, la humedad sucumbe al calor, el terreno se seca y las diferencias de temperatura entre día y noche se acentúan. En definitiva, nuestro pequeño tiene la piel áspera con sólo tres años. Es entonces cuando ciertas especies arbóreas de adaptan y crecen rápidamente amparadas en esta disfunción; sin embargo, la mayor parte de ellos, de madera blanda y ligera, morirá antes de cumplir los quince años. Una segunda oleada de árboles, tal vez, con abundante luz, logre sobrevivir todo un siglo. Imaginemos que nuestro chico cumple cinco años, sería ya todo un logro. Habríamos creado las condiciones necesarias para el retorno de las especies de la frase madura, las autóctonas.
Nuestra sociedad, que condiciona y marca las pautas de civilización al ser humano, es responsable de la pervicencia de otro hijo suyo la que frecuentemente descuida, el bosque.

 
 
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